La creatividad: El proceso creativo, cómo copiar sin ser vistos.

“Abans de cada partit que juguem, un o dos dies abans, vaig al soterrani del Camp Barça i allà em tanco. Hi vaig amb dos o tres Dvd’s, m’assec, agafo folis, un bolígraf i penso, home… aquests els hi podem fer mal per aquí, aquell paio juga aquí, aquell juga per allà, probablement ho trobarem. Però arriba un moment, acollonant diria, fantàstic, el que dóna sentit a la meva professió, arriba un moment que dic, ja ho tenim, demà guanyem”. Pep Guardiola

 

¿Cómo llegar al “demà guanyem”?

 

Me presento, me llamo Daniel y soy el diseñador de Factoría. He estudiado diseño gráfico, ilustración, motion graphics y hasta cómic. Mi mundo y la forma de entenderlo se basa en las imágenes, colores y en el análisis holístico de lo que observo.

Mi suegro cree que soy una persona creativa y mis jefes también, les tengo bien engañados. Mi hermana no entiende cómo me gano la vida haciendo lo que hago ni comprende como hay gente que encima me pague por ello –jefes, esto no va por vosotros.

Según Jonathan Lethem “cuando se concibe una idea como original es por que 9 de cada 10 no conocen su referencia” todo nace de una idea previa, de una modificación. Todos los trabajos creativos se construyen a partir de un precedente. Ya que nada es completamente original, cada nueva idea supera a la anterior y a la vez forma parte de un remix de ideas previamente recibidas. Un creativo es un recolector que posteriormente pasa a clasificar sus archivos para poderlos utilizar en un futuro no muy lejano.

Porque la creatividad, al igual que el arte moderno, no es conseguir hacer algo extraordinario sino en crear algo sencillo, mejor y antes que el vecino. ¿Pero de dónde sale esta idea sencilla? Pues de la modificación de cualquier copia o recuerdo. Ya está, fin de mi artículo.  La creatividad es la versión 3.0 mejorada de lo que hace tu vecino. Únicamente se basa en tener ideas e implementarlas.

Por ejemplo de todo esto empieza en 1920 con uno de los poemas de T. S. Eliot, donde dice Los poetas inmaduros imitan, los poetas maduros roban. Esta frase fue pasando de unos a otros hasta que en 1988, Steve Jobs otorgó esta frase a Picasso Los buenos artistas copian, los grandes roban. Picasso nunca la dijo. Ese fue un buen robo.

Otro buen ejemplo de ingenio/copia/creatividad viene de la mano de un fotógrafo al que le habían encargado una serie de fotografías de una mesa con el fondo de una campiña. Al ver que no la podía transportarla dentro de su coche, desmontó las patas de la mesa. A pocos metros del joven estaba observando Ingvar Kamprad, propietario de IKEA, – Que idea acabo de tener, si vendemos muebles desmontados, los clientes se los podrán llevar a casa el mismo día, reduciremos costes de almacenamiento y montaje.

Si tu copias de un autor, es plagio, pero si copias de muchos, es investigación y análisis. Por ejemplo, Kobe Bryant admitió que todos sus movimientos los robó mirando los partidos por televisión observando a sus héroes. Cuando empezó a realizarlos, no los podía llevar a cabo debido a que no tenía el mismo cuerpo que sus héroes. Adaptó esos movimientos a su cuerpo. Y se convirtió en uno de los jugadores más grandes de la historia. Añadió algo al mundo que sólo él podía ser. No quería parecerse a sus héroes, quería ser uno de ellos.

“Aquellos que no quieren imitar nada, producen nada.” Salvador Dalí