Marketing emocional para enamorar

Marketing  emocional para el corazón

Las calles se llenan de luces, los cocinas se llenan de deliciosos platos, las mesas se llenan de gente alegre, … Señoras y señores, ha llegado el espíritu navideño.

Aunque las fechas navideñas empiecen a mediados de diciembre, las agencias de publicidad llevan escuchando villancicos y trabajando con imágenes de Papa Noel desde pasado Halloween. Ellos saben que las emociones están a flor de piel, así que… ¿qué mejor momento para establecer vínculos reales con los clientes?

20% de cabeza, 80% de corazón

La toma de decisiones es un proceso racional sólo en un 20%, el 80% restante corresponde a respuestas emocionales (Principio de Pareto). Esta hipótesis se puede extrapolar al mundo del consumo y transformarse en la siguiente: “El 80% de las decisiones de compra vienen provocadas por impulsos emocionales”. ¡E aquí la importancia de las emociones en el mundo del marketing!

El marketing emocional es el encargado de accionar los botones que dirigen los impulsos emocionales, para así lograr establecer vínculos reales y duraderos con los actuales y/o posibles clientes de la empresa.

¿Un claro ejemplo? Apple. Su éxito no se debe solo al diseño atractivo de sus productos, ni al servicio técnico, ni a la exclusividad en cuanto a sistemas operativos. No. La clave del éxito de Apple es que sus compradores no están satisfechos, están enamorados.

¿Cómo puede ayudar el marketing emocional a tu marca?

Son muchas las empresas que se han dado cuenta del potencial de las emociones como canal para lograr llegar realmente al cliente. Pero, ¿Por qué son tan valiosas? ¿Qué beneficios aportan a las empresas?

1. Memoria a largo plazo: Hacerte un hueco en la memoria a largo plazo de la mente del consumidor no tiene precio. Esto implica que la marca será recordada durante más tiempo ya que la persona habrá creado un proceso de recuperación de tal recuerdo ya sea mediante palabras (memoria semántica) o mediante imágenes (memoria episódica).

2. Personificación de la marca: El hecho de recorrer a las emociones para transmitir un mensaje o una sensación, hace que la marca adquiera un tono más personal. Esto evita que el público levante las barreras contra intentos de vender de la marca y que la califique de forma positiva.

3. Valores: La comunicación de emociones implica un discurso que va más allá de las palabras, que no es superficial. Para transmitir emociones es necesario regirse por unos valores que, si coinciden con los de los usuarios crean una sensación de pertinencia y, por lo tanto, una conexión con la persona.

Puede parecer que las estrategias de marketing emocional requieran de grandes inversiones y solo puedan ser adoptadas por grandes gigantes, … ¡Pero no! Crear una comunidad o tener un detalle que haga feliz a tu cliente requiere esfuerzo de ejecución pero no tiene por que tener un gran coste monetario. ¡Así que anímate a probar estrategias orientadas a llegar a tus clientes mediante las emociones y admira los resultados!